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21:00
Nov

SALA

A

Danza

SABURO TESHIGAWARA /COMPAÑÍA KARAS

Mirror and Music

Coreografía, diseño de luces, decorado, luces y vestuario: SABURO TESHIGAWARA.
Espectáculo para 8 bailarines.

 

ESTRENO Y PRESENTACIÓN EXCLUSIVA EN ESPAÑA, RECREACIÓN 2016

 

Con la colaboración de la Agencia para Asuntos Culturales del Gobierno de Japón en el año fiscal de 2016.

 

 

UNA COREOGRAFÍA EN LA QUE LOS CUERPOS, LA LUZ Y EL DECORADO BAILAN CON UNA INTENSIDAD Y EXIGENCIA QUE ALCANZA EL VIRTUOSISMO.

 

Considerada como una de las cumbres coreográficas en la carrera del maestro de la danza contemporánea japonesa, llega por fin a Sevilla Mirror and Music.

 

Hacía ocho años que Saburo no aparecía en nuestra programación, pero nunca hemos dejado de estar atentos al desarrollo de su carrera. No era fácil encontrar el momento en el que confluyeran todas las circunstancias necesarias para hacer realidad nuestros deseos. Finalmente nuestro empecinamiento ha dado resultado: una pequeña gira europea, solo cinco o seis teatros, entre ellos el Central se han puesto de acuerdo para que la compañía de danza contemporánea más importante de Japón llegase a sus escenarios. Una oportunidad única que no podíamos dejar pasar. Tras sus comienzos como solista, Teshigawara crea en 1985 su compañía KARAS, una compañía nacida a partir de su encuentro con Kei Miyata. El objetivo que se propusieron fue el de buscar “un forma otra de belleza”. Esa característica que alienta e inspira a numerosos jóvenes bailarines. KARAS, significa cuervo en japonés, lo que anuncia el objetivo principal de esta compañía: superar las clasificaciones convencionales e históricas aplicadas al mundo de la danza. La pareja Teshigawara/Miyata inventan un lenguaje original imposible de etiquetar que, sin embargo, deja una huella imborrable en nuestros espíritus. Nuestro coreógrafo explora la interacción entre la danza, las artes plásticas y la música, con el objetivo de crear nuevos espacios poéticos; habiendo participado en diferentes películas, realizado puestas en escena de óperas y creado múltiples instalaciones, prueba irrefutable de su implicación en diferentes dominios artísticos. Toda la experiencia adquirida a lo largo de su carrera se vuelca en Mirror and Music, espectáculo en el que podemos disfrutar de su talento como director. Las piezas de Saburo Teshigawara son auténticas joyas estremecedoras, plásticamente reprochables, corporalmente inteligentes. Su rigor extremo las convierte en objetos únicos y estremecedores. Con él cada espectáculo significa un redescubrimiento, incluso si su estilo es reconocible, abstracto, rápido, sobrio, depurado. Mirror and Music significó la vuelta de Saburo a la concepción de una pieza de grupo (el espectáculo se estrenó el 25/09/2009 en el New National Theater de Tokyo, Japón). Mirror and Music es una oda a la intangible frontera entre la sombra y la luz. Ocho  bailarines de una excepcional intensidad y precisión se ponen al servicio de esta pieza de una extraña exigencia. Deslumbrante vigor y calma inmóvil. Emergencia de los cuerpos. Disolución de los cuerpos tragados por la oscuridad. Más que danza lo que Saburo nos propone es que nos sumerjamos en una experiencia sensible de alto voltaje. De la crítica de Muriel Steinmetz tras el estreno europeo de Mirror and Music en el Teatro Nacional de Chaillot (Paris): …Saburo Teshigawara, se podría decir que irradiado, gesticula entonces con todos sus miembros, empuñando a manos llenas los haces de luz. Parece que se deja atravesar por el terrible mal que no vemos y que asola las inmediaciones de Fukushima. El grupo, un bailarín tras otro, parece entonces amenazado por una extinción a la que sucederá un renacimiento surgido de la más oscura claridad. Casi se podría imaginar una flor brotando de la luz. Al final, el colectivo en su conjunto salta frente al público durante cinco largos minutos. ¿No saben ya sobre qué pie bailar? Luego, uno tras otro, todos vuelven a la noche del fondo del escenario donde desaparecen. Avanzando hacia el borde del abismo, Saburo Teshigawara ha imaginado una pieza de una negrura extrema, en la que el recuerdo del butoh, una danza nacida, como es sabido,después de Hiroshima, parece regresar al centro mismo del peor hoy, que sigue siendo una realidad.