27
28
21:00
Ene

SALA

A

Teatro

BUXMAN Y KAMIKAZE PRODUCCIONES

Todo el tiempo del mundo

LA ESCENA DE LA CRISIS

Texto y dirección Pablo Messiez
Con María Morales, entre otros.

 

SEGUIR ESPECTÁCULO TRAS ESPECTÁCULO A PABLO MESSIEZ Y QUE NOS AVISE CADA VEZ QUE DA A LUZ UNA NUEVA CRIATURA ES UN PRIVILEGIO.

NO NOS PODEMOS RESISTIR A DARLE LA BIENVENIDA AL MUNDO ESCÉNICO A SU NUEVA PIEZA.

 

Un escritor decía, sobre uno de nuestros grandes directores, que le había dedicado tantas estrellas en sus críticas que le parecía haber derramado sobre él todo el firmamento. Pues bien, eso nos pasa en el Central con Messiez. Así que, esta vez, nos limitaremos a decir que en Todo el tiempo del mundo nuestro creador se alinea, de alguna forma, junto a todos esos escritores de primera fila que, en los últimos años, han puesto la auto-ficción en el punto de mira de cualquier lector exigente.

 

 

Nadie mejor que Pablo Messiez para desvelarnos sus intenciones en esta nueva aventura: A partir de la historia de mi abuelo, que como el señor de la obra se llamaba Flores y tenía una zapatería de señoras en la que pasé más de una tarde de mi infancia, comencé la escritura de este texto sobre el tiempo y los relatos.

 

Si alguien tiene una experiencia de la que no hay testigos y la olvida. ¿Eso ha pasado? ¿Es acaso nuestra historia algo más que una serie de relatos compartidos? Si el pasado está hecho de relatos, y el futuro está hecho de deseos ¿en qué lugar entre las palabras y las cosas está nuestro presente?

 

Flores es un zapatero de señoras. Cada noche, al cerrar su zapatería, recibe la visita de personas que terminan por contarle su futuro, o revelarle cosas acerca de su pasado o incluso desvelarle su presente. Al principio son sólo relatos, pero luego se van instalando como escena (como verdad) teniendo que llegar Flores al extremo de recibir la visita de su madre para ser testigo de su propio parto.

 

Algo sucede con el tiempo, cada noche cuando ya no hay testigos, que hace que todas las historias convivan a la vez, superponiendo pasados y futuros en un presente continuo, en el que Flores intenta comprender quién es.

 

Un nuevo Messiez siempre es un deslumbramiento por su sensibilidad desbocada.