Álvaro Pombo
(Santander, 1939) se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid y es Bachelor of Arts en Filosofía (Birkbeck College, Londres). Residió en Inglaterra desde 1966 hasta finales de 1977. Su obra narrativa lo ha consagrado como uno de los maestros indiscutibles de la literatura española contemporánea, con una obra única por su originalidad y solidez artísticas. Miembro de la Real Academia de la Lengua, ha publicado las novelas: El héroe de las mansardas de Mansard (Premio Herralde de Novela 1983), El hijo adoptivo, El parecido, Los delitos insignificantes, El metro de platino iridiado (Premio de la Crítica 1990), Aparición del eterno femenino contada por S. M. el Rey, Telepena de Celia Cecilia Villalobo, Donde las mujeres (Premio Nacional de Narrativa, Finalista Premio Europeo de Literatura Aristeion y Premio Ciudad de Barcelona 1997), La cuadratura del círculo (Premio Fastenrath de la Real Academia Española 1999), El cielo raso (Premio Fundación José Manuel Lara Hernández 2001 a la mejor novela publicada en español), Una ventana al norte, Contra natura (Premio Salambó y Premio Ciudad de Barcelona 2005), La fortuna de Matilda Turpin (Premio Planeta 2006), Virginia o el interior del mundo y La previa muerte del lugarteniente Aloof. Es autor también de Relatos sobre la falta de sustancia y Cuentos reciclados; y de los artículos recogidos en Alrededores. Su creación poética ha sido reconocida con el Premio de Poesía El Bardo por su obra Variaciones (1977), que se incluye también en el volumen Protocolos (1973-2003) recopilación de sus cuatro libros de poesía hasta la fecha. Recientemente, ha publicado el nuevo volumen Los enunciados protocolarios.
Obras:
Román es un profesor universitario jubilado al que invade la nostalgia de los días luminosos de la pedagogía en que fascinaba a sus alumnos despertándoles el amor por el saber y ayudándoles a alcanzar una vida más noble y más alta. Entre sus antiguos alumnos están Elena y Eugenio, una pareja de médicos a los que todavía trata y con los que ha establecido complejas relaciones en lo intelectual y en lo sentimental. Por otra parte, halagado por el interés hacia su persona que demuestra un joven periodista, Héctor, permite que éste entre en su vida sin sospechar que el pasado torturado del nuevo personaje le atrapará en una situación en la que es incapaz de tomar decisiones, de comprometerse con el drama al que asiste. Con una escritura tensa, vibrante, que deslumbra tanto por los hallazgos plásticos como por la indagación filosófica, El temblor del héroe es a la vez un acto de fe en la literatura como territorio donde plantear los grandes asuntos: la confianza y la traición, la posibilidad de arrepentimiento, la culpa, la cobardía, el valor, el sentido de la existencia.
El matrimonio de Martín y María y el proyecto de vida que llevan a cabo apareja inevitables consecuencias en su entorno inmediato. Gonzalito, el hermano de María, al principio fascinado por la personalidad de su cuñado, profesor de filosofía y escritor, se ve impulsado a huir a Londres para conocerse a sí mismo y asumir sus propias pulsiones emotivas. Virginia, la frívola amiga de María, contrae un precipitado matrimonio con un empresario argentino vinculado a los negocios internacionales. Una tragedia familiar determina que todos confluyan en la casa paterna de María: Gonzalito, en angustioso conflicto interior tras su exilio londinense; Virginia, tras el melodramático fracaso de su experiencia conyugal; Pelé, hijo de María y Martín, involucrado en una ambigua y secreta relación con su tío; y los propios María y Martín, cuyas relaciones afectivas se han ido desnaturalizando poco a poco y guardan escasa vinculación con las expectativas de épocas pasadas. En efecto, han transcurrido muchos años y todo ha cambiado aun a despecho de la persistente voluntad de reflexión que distingue a los protagonistas, que ahora convergen hacia un dramático desenlace movido por los hilos ineluctables del destino que se han forjado.


