Asunción Cabello López
Nace en Málaga. Titulada por la Escuela de Naturopatía El Árbol como quiromasajista. Tras años de ejercer como autónoma, he pasado por diferentes talleres de escritura creativa, consiguiendo en septiembre del 2013, bajo el seudónimo ASCALO, el primer premio con el relato Un gato entre basuras en el II Certamen Literario para Aficionados El Secreter (Canarias). Ese mismo año alcancé el tercer lugar en el Concurso Microrrelatos Letras Kiltras (Santiago de Chile) por Terror bajo las Sábanas. Aros de Humo es mi primera novela. La próxima obra, ya en curso, un libro de relatos.
Obras:
Bajad la voz son relatos que hablan quedo de todo aquello que, aun sin poder conseguirlo del todo, tratamos de ocultar bajo la vieja alfombra de lo convencional.
Con Raquel y la orza comienza una serie de vivencias acrecentadas al delirio por una niña de barrio. Desde Moscú muestra la lucha contra la adopción en voz de un juez. Mis maestros de la vida en el que el alumno maduro habla para sí sobre la santidad de un niño. Búsqueda o la imperiosa necesidad de Amalia en encontrar la fe. Un beso de hombre nos trae en Valeria a una Electra de hoy. No en la boca baila más allá de lo permitido. Inés muestras sus cartas sobre una apuesta muy fuerte en Una promesa de saldo. Sara deja su adolescencia colgada entre Sueños de serrín. Sin espacio real empapa al visitante con sensaciones intensas en la Cueva de Ardales. Un ojo de luz o la obsesión al ruido de una madre primeriza…
Es una novela escrita como una sucesión de relatos, piezas sueltas que encajan igual que un puzle a medida que avanza la narración. Personajes dibujados con gran dinamismo y valentía, con ternura y desgarradora crudeza, que pasean por las páginas retratados sin artificios o adornos. Historias cargadas de reconocible veracidad, donde se cincela con precisión y sensibilidad narrativa el dolor, la culpa, el deseo, la soledad de hombres y mujeres humildes.
Un recorrido desde la posguerra hasta nuestros días, encarnados en personajes cuya relación directa o indirecta con la familia Alvarado-Úbeda, nos descubre un mundo tan cotidiano como oculto, con personas que, como aros de humo, se dibujan nítidos, casi tangibles al principio, para ir difuminándose con el tiempo hasta desaparecer.


