Pilar Mañas
Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad Complutense de Madrid (1979) y doctora por la Universidad de Granada (1989). Tras ampliar sus estudios en Inglaterra comenzó el ejercicio de la docencia primero como profesora agregada en los institutos de bachillerato Ángel Ganivet, Padre Suárez y Albaicín y posteriormente como profesora titular en la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Granada, adscrita al departamento de Filología Inglesa. Su primer libro El salario de seda (Granada, Diputación Provincial, 1996) es una colección de relatos que combinan la mirada realista al mundo contemporáneo con un lenguaje de intensidad poética. Su novela Como ángeles de otros (Granada, Editorial Comares, 2000), situada en la imaginaria ciudad de Nívea, narra la ruptura del silencio generacional y los sentimientos hechos conciencia de libertad. Su libro La piel del frío (Valencia, Pretextos, 2000) es una nueva colección de relatos en los que destaca el deseo de radicarse que alcanza a las tradiciones y a las costumbres. En diciembre de 2002 publicó una antología de su obra en la colección narrativa del periódico Ideal titulada El amor blanco y otros relatos. Su última obra es la colección de relatos Curvas (Renacimiento, 2006). Entre sus trabajos de traducción destacan Heroínas Modernas (Madrid, Celeste Ediciones, 2001) de D. H. Lawrence, autor a cuya narrativa breve dedicó su tesis doctoral. Participa con regularidad en la organización de talleres de escritura, lecturas comentadas y conferencias dirigidas especialmente a la difusión de la literatura entre las mujeres de zonas rurales.
Obras:
Mujer en La Atalaya es la historia de una niña que crece bajo la moral y el ambiente asfixiante de la España franquista. Sus ojos inocentes contemplan un mundo que no comprende y sobre el que sus mayores guardan silencio. Aprende a deducir respuestas a través de la observación y la imitación de una mujer culta y liberal, Julia, que se trasforma en su alter ego. Aunque Dora abandona el pueblo para ir a estudiar a la universidad, donde se fraguan los cambios de la Transición, no abandona las interrogaciones misteriosas de los pasadizos secretos de la infancia, auténticos puntos de fuga hacia el descubrimiento de algunos terribles acontecimientos de la historia reciente de España. Dora, como muchas otras mujeres que formaron la vanguardia de una época democrática y moderna, se mantiene beligerante sin ocultar sus miserias, ni sus dificultades en la maternidad, ni la soledad, ni la osadía de amar y ser amada a una edad madura. En la galería de personajes de esta novela hay una permanente búsqueda de identidad en un mundo fragmentado entre la tradición familiar y la emancipación personal, entre el perdón o el rencor, entre la inocencia y la experiencia.
Compuesta por trece relatos (desafiando supersticiones absurdas), de desigual extensión y exquisita perfección formal, Cuevas recoge las historias narradas por sus propios protagonistas, junto con sus divagaciones, pensamientos y deseos, ya sean satisfechos o no. La obra nos presenta pequeños mundos cotidianos, lugares familiares y acogedores en los que poder sentirnos como en casa. Desde el mismo título, Pilar Mañas nos lanza un guiño travieso, anticipándonos esa sensación de calidez que nos envolverá con la lectura de cada relato. La cueva, profunda y lúgubre, y a la vez acogedora y segura, nos proporciona cierta protección ante el caos vital. La cueva es el símbolo del refugio en el que todos necesitamos descansar de vez en cuando, es el lugar en el que nos reconciliamos con nuestra primitiva naturaleza, allí donde nuestra parte humana y nuestra parte divina se reencuentran y reconocen. La cueva es una dimensión más, en la que el ser humano forja sus sueños y deseos, un lugar en el que se proyectan mundos imperfectos que reproducen la propia existencia.
http://www.elgeniomaligno.eu/numero1/lecturas_cuevas_bernal.html


