Prosa completa, 1

Pablo García Baena

Edición de Rafael Inglada.

La prosa de Pablo García Baena (Córdoba, 1921-2018) tal vez sea, para sus lectores, la vertiente literaria menos conocida y a la que, por consecuencia, menos atención le ha prestado la crítica. En su dilatada bibliografía no existe ningún trabajo antológico sobre este género, cuando, a decir verdad, mantiene una intensísima comunión con sus versos, como único paraíso en donde el poeta extiende el vigor y la riqueza de su palabra. Curiosamente, fue el propio Pablo quien hizo sus particulares antologías en sus cuatro libros capitales en prosa: Lectivo, Los libros, los poetas, las celebraciones, el olvido, Selva varia y Córdoba. Este volumen reúne, por vez primera, toda la prosa publicada en vida del autor, un arco que va desde el citado Lectivo, de 1983, hasta el más desconocido Cocina conventual, editado dos años antes de su muerte. Así, cronológicamente, se ponen aquí, y a disposición del lector, no solo los libros principales ya citados, asequibles aún al gran público, sino también aquellos títulos, en tiradas limitadas, que siguen siendo aún hoy de difícil acceso y que rescatamos para poder completar el corpus de su magna obra. En definitiva, y recuperando las palabras que en su día escribiera el poeta sevillano Alberto García Ulecia al hablar de Lectivo, en estas páginas «el autor nos describe con sensualidad y nostalgia su Córdoba natal», así como las «evocaciones apasionadas en las que el dato erudito, el conocimiento histórico, el esplendor del pasado, la melancolía del presente, se convierten en algo vívido y poderoso por virtud del lenguaje y la intuición del poeta, que va engarzando las palabras, las imágenes, las emociones, con la unción y la sabiduría de un raro artesano de silenciosa sonrisa y manos pacientes y mágicas».

Renacimiento
Narrativa
Adulto

Pablo García Baena

Pablo García Baena nace y fallece en Córdoba (29 de junio de 1921-14 de enero de 2018).

Las primeras letras las aprende en la escuela pública López Diéguez, donde actualmente una inscripción cerámica conmemora tal hecho. De allí pasa al Colegio Francés, Maristas, Real Colegio de la Asunción, Instituto y Escuela de Artes. Pasa la adolescencia y juventud en su ciudad natal. Inicia sus colaboraciones en los diarios locales y en 1947, junto con los poetas Ricardo Molina, Juan Bernier, Julio Aumente y Mario López y los pintores Miguel del Moral y Ginés Liébana, forma el grupo "Cántico", editando la revista del mismo nombre, que hoy constituye uno de los episodios claves para estudiar y conocer la evolución de la poesía española contemporánea.
Dentro de la que llamó Gerardo Diego Constelación de "Cántico", la poesía de Pablo García Baena destaca por su lujosa brillantez y por su maestría en el manejo del verso y la palabra, que al decir de Guillermo Carnero lo ponen a la altura de los más grandes poetas del siglo XX. García Baena y "Cántico" son el más claro vehículo de transmisión a las actuales generaciones poéticas de la lección estética de la generación del 27. Según Fernando Ortiz, “García Baena aúna sensualidad y profundidad en un lenguaje de complicada y precisa perfección técnica que, en parte, viene de los grandes maestros del Siglo de Oro, señaladamente Góngora”. Su obra breve e intensamente rigurosa está contenida en varios títulos como Antiguo Muchacho, Junio, Antes que el tiempo acabe o Los Campos Elíseos. Su poesía está recogida en múltiples antologías, siendo la última la realizada en 2016 por el poeta José Infante con el título Antología (1943-2016) (Ed. El Toro Celeste).
En distintas ocasiones (escuelas de declamación de Córdoba y Málaga) fueron escenificados sus poemas y en 1942 hizo una adaptación escénica de la poesía sanjuanista que se estrena en Córdoba en el centenario de Juan de Yepes. Viajes a Portugal, Francia, Italia, Grecia, Yugoslavia, Turquía, Egipto, Marruecos, todo el clásico mundo mediterráneo que a veces se alarga hasta Florida y Nueva York. Vivió en Málaga y en Córdoba. Colaborador de distintos diarios nacionales, sus lecturas y conferencias fueron frecuentes en los centros culturales españoles. En 1984 su ciudad natal le nombró Hijo Predilecto y le otorgó la Medalla de Oro de Córdoba, dándole su nombre a un grupo escolar y a una calle. Ese mismo año obtiene el Premio Príncipe de Asturias de las Letras “por su perseverancia en el cultivo de una actitud estética independiente y por su influencia en las nuevas corrientes de la poesía española”.
Desde 1988 es Hijo Predilecto de Andalucía y Premio de las Letras Andaluzas en 1991. En 2008 obtuvo el XVII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en 2012 el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca y en 2015 el Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija. Pablo García Baena depositó en 2015 en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el 12 de mayo de 2065. Fue una de las personalidades que dejó un objeto personal en la antigua cámara acorazada de la sede central del Instituto. Fue también Doctor Honoris Causa por las Universidades de Salamanca y Córdoba desde 2017.