Beatriz Mori
Obras:
LA MUERTE
Estábamos en la calle. Empezó a llover.
Algunas gotas resbalaban por las mejillas.
Mira, te devuelvo el tercer ojo.
El que está en la frente, entre las cejas
depiladas, donde se pincha el bótox,
ese que abre la conciencia
y destapa la intuición.
Lo posó en el hueco de mis manos.
Te quise mucho en sueños,
ahora ya no estoy soñando.
Se fue.
Nunca había caído tanta lluvia.
El ojo resbaló y rodó por el suelo
hasta un desagüe.
No morí ahogada. La ambulancia
llegó rápido para cerrarme la boca.
Poesía
Adulto

