Eugenio Fuentes
Eugenio Fuentes nació en Montehermoso (Cáceres) en 1958. Sus novelas han merecido, entre otros galardones, el Premio Extremadura a la Creación, el IX Premio Alba/Prensa Canaria y el Premio Brigada 21. Es autor de un volumen de cuentos, Vías muertas (1997), de otro de artículos periodísticos, Tierras de fuentes (2010), y de los ensayos literarios La mitad de Occidente (2003) y Literatura del dolor, poética de la bondad (2013). Pero si Fuentes ha logrado con éxito que se le sitúe entre los renovadores del género negro con proyección en el extranjero ha sido gracias a su detective privado Ricardo Cupido, protagonista de El interior del bosque, La sangre de los ángeles, Las manos del pianista, Cuerpo a cuerpo y Contrarreloj. En Tusquets Editores ha publicado también Venas de nieve, una emocionante historia en torno a la lucha contra la fatalidad. Si mañana muero es la obra más ambiciosa e irresistible de Eugenio Fuentes, en la que narra una historia coral de pérdidas y renuncias, de supervivencia en medio de la barbarie, y del refugio inesperado que puede proporcionar el arte.
Obras:
Rubén es un joven pintor ilusionado porque, en 1936, logra su primera exposición en Madrid y, además, consigue vender de inmediato su mejor cuadro. No se espera sin embargo la afrenta del comprador, un tal Jerónimo de las Hoces, que acaba quemando el cuadro en su presencia. El estallido de la guerra lo precipita todo. Destinado al Servicio de Propaganda, Rubén conoce a Marta Medina, una violista que estudia en el conservatorio, y a su compañero Marcelo. Junto con otros milicianos, los tres acabarán en el frente de Extremadura, en Breda, una población importante y de valor estratégico, porque podría detener el avance de los militares golpistas que pretenden unir la zona sur de la Península con la bolsa del norte. Pero Breda es también el lugar de residencia de un extraño terrateniente aficionado al arte que, enfermo de melancolía, ha construido un túmulo misterioso, un monumental mausoleo en memoria de su esposa fallecida.
Pincelín y Brochagorda han nacido para ser artistas y no ven la hora de su gran estreno. No la ven porque aún siguen esperando a que el nuevo maletín de pintura donde conviven los dos pinceles sea abierto por Beatrice. Sin embargo, su travieso hermanito se le adelanta con no muy buenas intenciones y provoca una escapada en la que Pincelín y Brochagorda conocerán a los mejores pintores de la historia del arte -y a sus pinceles, claro- a través de un lienzo mágico. Unas locas aventuras donde la amistad, los sueños y el amor se mezclan como los colores de un cuadro que está... ¡de arte!
Una mujer aparece muerta en uno de los modernos molinos de energía eólica que se han instalado recientemente en Breda. Se trata de Esther Duarte González, ingeniera de la empresa Mistralia que explota esa planta de energía. ¿Asesinato o suicidio? Cuando el detective Ricardo Cupido recibe de la empresa el encargo de investigar lo ocurrido, no se imagina los muchos entresijos por donde le van a conducir sus pesquisas. El parque eólico ha sido y sigue siendo fuente de conflictos entre los vecinos porque, aunque todos aprovechan para vender sus terrenos para una ampliación, les irrita sobremanera que una pareja ecologista madrileña, Vidal y Sonia, se nieguen a vender, lo que echará al traste el negocio. Ni siquiera entre los ejecutivos de la empresa las cosas están claras. Cupido sabrá de la agitada vida sentimental de Esther y de las tensiones internas en el trabajo a través de Senda Burillo, una joven ingeniera destinada a sustituirla y por la que no puede evitar sentirse atraído.



