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Mar
Teatro

FABRICE MURGIA / THÉÂTRE NATIONAL WALLONIE- BRUXELLES / TEATROS DEL CANAL / TEATRE LLIURE / ARTARA

La tristeza de los ogros

 

Texto, dramaturgia y dirección: Fabrice Murgia Adaptación y traducción: Borja Ortiz de Gondra.

 

LA JOVEN REVELACIÓN DEL TEATRO BELGA, FABRICE MURGIA, PONE FRENTE AL PÚBLICO LA RABIA, LA SOLEDAD Y EL DESCONCIERTO ABSOLUTO DE UNA GENERACIÓN DE ADOLESCENTES -PLAGADA DE IMÁGENES Y NUEVAS FORMAS DE COMUNICARSE- A LOS QUE NADIE VE NI ESCUCHA.

 

POR FIN PODREMOS DISFRUTAR EN CASTELLANO DE UNA PIEZA QUE HA OBTENIDO EL PREMIO ODÉON-TELERAMA (2010) TRAS SU ESTRENO EN PARÍS, ASÍ COMO DE UN CREADOR QUE FUE DISTINGUIDO EN 2014 CON EL LEÓN DE PLATA DE LA BIENAL DE VENECIA POR EL CARÁCTER INNOVADOR DE SU TEATRO.

 

Nacido en 1983, Fabrice Murgia se prepara en el Conservatorio de Liège (ESACT Drama School), actúa en teatro, cine y televisión, hasta que en 2009 escribe y dirige su primer espectáculo, La tristeza de los ogros para el Festival de Liège, todo un espectáculo revelación que lo llevó a convertirse en artista asociado del Teatro Nacional de Bruselas, institución que dirige desde mayo 2016.

 

Un talento indiscutible y una carrera fulgurante para un creador que actualmente trabaja como actor y director con un grupo de performers, realizadores, artistas visuales y músicos -reunidos para sus producciones- que buscan representar el mundo con los ojos y el lenguaje de su generación.

 

Los belgas -es algo que sabemos bien- a menudo son tremendamente innovadores, se enfrentan a las artes escénicas con una energía inusitada, y se atreven a descubrir nuevas formas, van lejos y, como dice algún crítico, no tienen frío en los ojos. La tristeza de los ogros pertenece a ese tipo de proyecto-puñetazo que uno recibe con cierta sorpresa y del que salimos sabiendo que quedará en nuestra memoria durante mucho tiempo.

Estamos ante un montaje basado en hechos reales

El 20 de noviembre de 2006, Bastian Bosse, un joven de 18 años, volvió a su instituto en Emsdetten (Alemania), escopeta en mano, y disparó contra cinco alumnos antes de suicidarse. Unos meses antes, la joven austriaca Natascha Kampusch, de la misma edad, conseguía escapar del secuestrador que la retuvo cautiva durante diez años, un caso que todos recordamos por su impacto mediático. A partir del blog personal del primero, escrito en un lenguaje muy instintivo y corriente, y de las entrevistas que los medios dedicaron a la segunda, Murgia construyó una fábula con elementos de ficción que muestra el desconcierto absoluto de toda una generación…

 

Según la crítica internacional, Le chagrin des ogres es un cuento onírico de gran impacto visual y de una audaz escritura escénica; una ópera prima magistral que habla el idioma de los adolescentes y conecta con su grito desesperanzado; el espejo de una generación colapsada de imágenes; una obra que rechaza el realismo para acercarse a la verdad y en la que las aberraciones criminales de una minoría revelan un malestar social latente.

 

A los actores le acompaña una escenografía extremadamente contemporánea, mezcla de proyecciones, vídeos en directo, un ámbito sonoro casi demente… En ese universo trash, Murgia sitúa el dolor adolescente que desemboca en actos dramáticos e incompresibles a primera vista.