Dic
09
21:00
Dic
10
19:00
Teatro

ÁNGEL CALVENTE / SR. CORRECTO

La verdadera historia de la muerte de FF

Adaptación de los relatos de Max Aub, La Verdadera Historia de la muerte de Francisco Franco y Crímenes Ejemplares: Angélica Gómez.

Dirección escénica: Ángel Calvente.

Intérprete: Javi Parra.

Fotografía: Juan J. Palenzuela

 

Es un proyecto en colaboración con la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales.

Colabora: Fundación Max Aub.

 

CON ESTE ESPECTÁCULO PARA UN ACTOR Y MÁSCARAS, JAVI PARRA PROPONE UN PUENTE ENTRE LAS MENTES Y LOS CORAZONES DE LOS ARTISTAS EXILIADOS TRAS LA GUERRA CIVIL Y LOS QUE AQUÍ CRECIERON PRIVADOS DE TODO AQUEL CAUDAL DE TALENTO.

 

ÁNGEL CALVENTE, DIRECTOR DE LA COMPAÑÍA EL ESPEJO NEGRO, APORTA SU ESTILO DESENFADADO Y SÓRDIDO A ESTE MUNDO LLENO DE TAZAS DE CAFÉ, PISTOLAS, TEQUILA, CANCIONES Y DELIRIOS DE SERES LLENOS DE NOSTALGIA Y RENCOR.

 

Ignacio Jurado Martínez, un camarero mexicano, sirve café a refugiados españoles y, también, a  españoles que vivían en México desde antes de comenzar la Guerra Civil.

 

¿Mitad y mitad? 

 

Mientras desarrolla su trabajo asiste atónito a sus inacabables discusiones en voz alta, sus protestas y sus gritos desaforados entre palmadas violentas para requerir su presencia. En una cosa estaban todos de acuerdo: hablar solo del pasado. Ignacio los desprecia por vocingleros.

 

¿Mitad y mitad?

 

Cansado de los desterrados y sus falsas esperanzas de libertad, ahogadas en café y alcohol, e inspirado por los crímenes ejemplares que lee en el diario, decide viajar a España y matar al dictador.  Resuelto el futuro, desaparecerá el ayer, piensa el camarero mejicano que asesinó al Generalísimo. Esta parte de la Historia no la recordamos… pero fue así.  ¿Y qué creen que pasó después?...

¿Dónde está nuestra España? ¿Dónde queda? ¿Qué han hecho con ella? No lo sabes, no lo sé, nadie lo sabe. Habría que inventarla. La gallina ciega. Max Aub, 1971.

Max Aub -exiliado en México tras la Guerra Civil - crea un artilugio liberador para expiarse del dolor y la impotencia del exilio con un sentido del humor lleno de sarcasmo e ironía. Distorsiona la realidad para inventar un presente ético, bello y coherente. Bajo esta realidad ficticia y justiciera late el corazón de un hombre con la mano tendida para el diálogo, sin segundas intenciones, puro sentimiento.