El proyecto aúna a 18 administraciones, empresas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales bajo el objetivo de aumentar la población de este felino en un 66% en los próximos cinco años, lo que permitiría rebajar un peldaño el grado de amenaza de la especie según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, al pasar de los 270 ejemplares de 2010 hasta los 450 para 2016.
Han repasado el programa de trabajo para contribuir a la gestión sostenible del patrimonio natural en el Mediterráneo, en el que destaca la creación de una plataforma sobre la biodiversidad; la evaluación de los bienes y servicios ecosistémicos dentro del cambio global; y la promoción del modelo de la Reserva de la Biosfera Intercontinental.
La adjudicación de LifeWatch a España ha sido posible gracias a la calidad científica en el área de la biodiversidad que atesora el país. Ha sido determinante la experiencia en esta materia de la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), así como el mantenimiento del Banco Nacional de Datos de Biodiversidad y el nodo español de las Global Biodiversity Information Facility.
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