Oct
19
|
20
21:00
Teatro

CLAUDIO TOLCACHIR / TIMBRe4

La omisión de la familia Coleman

Texto y dirección: Claudio Tolcachir.

 

8 IDIOMAS, 1924 FUNCIONES, 22 PAÍSES RECORRIDOS, 261.040 ESPECTADORES, 315 FUNCIONES FUERA DE ARGENTINA, 50 FESTIVALES, 12 PREMIOS NACIONALES E INTERNACIONALES.

 

Era obligado que La familia Coleman llegase a Granada, ahora que Tolcachir es bien conocido en nuestro país; y lo es porque, cuando en la creación escénica se producen milagros como el que protagoniza el constante aplauso mundial cosechado por esta “extraña familia”, uno quiere vivirlo.

 

Una familia que se despide de los escenarios definitivamente o, al menos, eso va a intentar –parece que será la última vez que gire este espectáculo-. Hasta el momento no lo ha conseguido y no ha dejado de emocionar y divertir a los espectadores de medio mundo durante más de diez años.

 

La omisión de la familia Coleman nació en Teatro Timbre 4 del barrio de Boedo, específicamente en un PH. Desde entonces realiza funciones de forma consecutiva. Entre los veintidós países que ha recorrido (China, Francia, España, Italia, Irlanda, Bosnia, EEUU, Bolivia, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Portugal, Alemania, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay, Chile, Canadá, Serbia y México), se fusionaron con la obra las más diversas culturas, formas y recepciones. Al respecto Claudio Tolcachir destaca: La omisión de la familia Coleman es mucho más de lo hubiéramos podido imaginar en cuanto a resultados. La cantidad de viajes, la posibilidad de vivir de nuestra vocación, conociendo el mundo y recibiendo tanto reconocimiento, es una alegría que nunca se nos naturaliza y nos sigue sorprendiendo. Pero lo que más me enorgullece es haber podido, como equipo, compartir esta convivencia con alegría. Deseamos que mucha gente conozca nuestro trabajo. Lo que nunca termina es nuestro deseo de seguir juntos.

No es mala tarjeta de presentación para un espectáculo que ahora, tras más de diez años de existencia, realiza una nueva gira.

 

Los Coleman, una familia de padre ausente, madre infantilizada, hijos retrasados y alcoholizados, se apoyan sobre el único miembro que ejerce una cierta autoridad: la abuela que agoniza. A partir de sus silencios, de lo que se ocultan a sí mismos y no se dicen, el montaje –estrenado en 2005- muestra, desde una puesta en escena realista, nuestra incapacidad para hablar de lo que nos pasa, como individuos y también como sociedad.

Lo que Claudio Tolcachir mostrará sobre el escenario, a escasos metros de un público hipnotizado -os los aseguramos-, es tan real como la vida misma: la imagen de un caos en equilibrio y en pijama. Una auténtica experiencia en la que ocho actores se conjuran para ofrecer con intensidad febril esta ceremonia de horror fascinante, que divierte tanto como desazona.

 

Un gran trabajo de intérpretes y un soberbio texto del también director Claudio Tolcachir, que, utilizando los mecanismos de la improvisación, pone en escena un espectáculo magnífico que comenzó representándose en el salón de su propia casa.