TEMPORADA 2021 - 2022



Revista (Nueva ventana 1186 KB)



Decía el poeta que no era la impaciencia del buscador de orgasmo quien le tiraba del cuerpo hacia otros cuerpos a ser posible jóvenes. La recuperación de estos versos así como la visión de conjunto de la propuesta artística que hoy presentamos me hizo reflexionar y concluir que —por impagable regalo de la vida— tampoco es la impaciencia del buscador de novedades quien ha dirigido nuestra atención hacia determinados creadores, hacia determinadas producciones o hacia determinadas miradas al mundo en detrimento de otras muchas que, junto a estas, sin duda con pleno derecho, han solicitado nuestra atención.

ver +

 

Decía el poeta que no era la impaciencia del buscador de orgasmo quien le tiraba del cuerpo hacia otros cuerpos a ser posible jóvenes. La recuperación de estos versos así como la visión de conjunto de la propuesta artística que hoy presentamos me hizo reflexionar y concluir que —por impagable regalo de la vida— tampoco es la impaciencia del buscador de novedades quien ha dirigido nuestra atención hacia determinados creadores, hacia determinadas producciones o hacia determinadas miradas al mundo en detrimento de otras muchas que, junto a estas, sin duda con pleno derecho, han solicitado nuestra atención.

 

Tampoco la juventud, al menos la cronológica, ha sido el vector que nos ha llevado a priorizar unos espectáculos frente a otros. Aunque lo cierto es que tenemos el convencimiento, de que la juventud está en la mirada, en esa mirada demorada con la que todos los artistas que forman parte de nuestra oferta contemplan y nos cuentan su presente —el nuestro— y lo hacen con lenguajes de hoy. En este sentido podemos certificar la juventud de todos los que nos acompañarán a lo largo de los nueve meses de la temporada 21/22. Nuestra programación está trufada de “jóvenes eternos y nuevos eternos jóvenes”.

 

La impaciencia en la búsqueda de la novedad a tout prix, así como la tentación de caer bajo el embrujo de la juventud no son, a nuestro juicio, premisas para la elaboración de un relato que nos proyecte hacia el futuro. De lo contrario, nos veríamos arrastrados a una secuencia interminable de nuevos comienzos como decía Zygmunt Bauman y caeríamos sin remedio seducidos por la aceleración de los ritmos de cambio, lo siempre nuevo, lo que se denomina la obsolescencia programada (Gilles Lipovestky).

 

 

TEATRO CENTRAL COMO PROYECTO

RE-NACIMIENTO

 

En una temporada significada por los treinta años que nos contemplan quisiéramos recordar y recuperar el espíritu de una frase “el Teatro Central es un proyecto de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía”. Frase que figuró en la contraportada de todos los catálogos de temporada desde nuestros comienzos hasta que desapareció en 2011.

 

El lenguaje no es inocente, lo sabemos, y aquella frase era una declaración de intenciones sobre cómo afrontamos el trabajo cada nueva temporada. Una idea —la de proyecto— que llevaba implícita la intención de estar en permanente trayecto. La consolidación en el arte casa mal con el reto creativo de los artistas, siempre en permanente desafío con los límites de los lenguajes y por consiguiente con los trabajos destinados a dar forma, contenido y sentido a una programación.

 

Esto es lo que nos ha llevado a encabezar esta temporada bajo el lema de RE-NACIMIENTO.

 

Renacer con el compromiso de situarnos en un espacio en el que, de la mano de los creadores y creadoras que nos visitan, podamos ofrecer a nuestros espectadores herramientas para rejuvenecer la mirada, la escritura escénica y los movimientos coreográficos de nuestra mente al leer.


 

LA INDISCIPLINA COMO GÉNERO PARA ESCRIBIR Y LEER EL PRESENTE

 

Si algo define a la temporada que hoy presentamos es la programación de una gran cantidad de propuestas artísticas contaminadas. Los géneros tradicionales —el teatro, la danza y la música— son transgredidos, participan y dialogan con todo tipo de materiales, muchos de ellos dejados de lado por la tradición escénica.

 

Acostumbrados a clasificar las expresiones artísticas, nos preguntamos si no habría que redefinir —si fuese necesario— las propuestas escénicas de creadoras y creadores como Rocío Huertas, El Conde de Torrefiel, Irene Cantero, Los Torreznos, Agrupación Señor Serrano, Marlene Monteiro Freitas, Rocío Molina, La Tristura, Israel Galván y muchos otros que se nutren de todo tipo de lenguajes a la hora de escribir sobre el escenario y apelar a la atención del espectador. ¿A qué familia pertenecen?, ¿hacen teatro?, ¿bailan?, ¿escriben textos?…

 

A nuestro juicio, un nuevo género se abre paso tímidamente, un género mestizo, algo que viene siendo adjetivado como INDISCIPLINA. A él nos acogemos a lo largo de esta temporada. Porque, estos artistas son indisciplinados y de difícil encasillamiento. Nada dóciles, pues, ante los géneros heredados.


 

CONTAMINACIÓN ARTÍSTICA

 

Pero esta indisciplina, esta contaminación, no solo está presente en los espectáculos más fronterizos en lo que a estética y género se refiere. Andrés Lima, quien está a cargo de la inauguración de la temporada, se deja contaminar en su dramaturgia por otros tres escritores y da forma a su propuesta escuchando en talleres previos a los ensayos a filósofos, sociólogos y profesionales de distintos campos; Pablo Messiez se deja aconsejar para su Cuerpo de baile por bailarinas como Poliana Lima o Claudia Faci; Violeta Hernández, Isa Ramírez y Merces Bernal atienden a los consejos coreográficos de Raquel Madrid y Celso Giménez de La Tristura aconseja y escribe también para La Veronal o Mucha Muchacha.

 

Una “forma otra” de producir, de elaborar la puesta en escena, se impone frente al autor, director o coreógrafa todopoderosa. La fórmula “espectáculo creado en colaboración con los intérpretes” se impone en la fichas de las compañías. Un nuevo humus, del que previsiblemente debe germinar la escena futura, invade el territorio escénico


 

CREADORES QUE HAN SIDO REFERENTES DEL CENTRAL

 

Un nutrido número de directores y coreógrafas/os, que nos han acompañado a lo largo de estos treinta años de trayectoria del Central y que responden a lo ya dicho, están presentes a lo largo de toda la temporada: Rachid Ouramdane con dos de sus intépretes más fieles, Jan Lauwers con las escenas más significativamente violentas de Shakespeare, Anne Teresa de Keersmaeker y su investigación sobre el barroco o Martin Zimmermann y su particularísima lectura del clown que baila, por citar a algunos.


 

ACOMPAÑAMIENTO

 

Con todos ellos dialogan muchos de esos sospechosos habituales que venimos acompañando desde aquella noche de junio de 2019 en la que anunciamos que “el futuro es ahora” y la joven escena andaluza tomó textualmente todos los rincones del Central.

 

Continuamos así nuestra labor de acompañamiento de unos artistas que día a día luchan para afirmarse explorando nuevos universos sonoros, corporales, textuales, plásticos… en definitiva indisciplinares, para encontrar el código justo para contarse y contarnos.


 

JAN FABRE UN HOMENAJE A SEVILLA

 

En abril de 1992 se inauguró el Teatro Central coincidiendo con la celebración de la EXPO 92. Ese mismo año supuso la aparición en nuestra ciudad de un artista que ha marcado a múltiples generaciones de artistas durante todo el siglo XX y continúa haciéndolo en el XXI.

 

Nos ofreció su producción Sweet temptations y desde entonces hasta ahora no ha dejado de impartir su magisterio en el Central, dejando un trazo imborrable en Sevilla. Nadie, tanto los que asistieron como aquellos que no acudieron a una cita de 24 horas (duración de su obra maestra Mount Olympus) que se extiende en el tiempo, olvida el acontecimiento.

 

Desde entonces hasta ahora no ha dejado se ser fiel a un teatro que considera “su casa”. Ahora ha decidido volver, en la mismas fechas de abril, para desarrollar un trabajo que comenzó con las audiciones realizadas coincidiendo con el estreno mundial de La fuerza fluida del amor y que acabará con el estreno absoluto —en mayo de 2022— de un espectáculo en el que participarán actores y bailarinas seleccionados tras impartir un taller intensivo y un periodo de ensayos. La propuesta responde al título de Sevilla. Un pequeño homenaje al Teatro Central.

 

Como síntesis y declaración de intenciones nos sumamos a lo que afirmaba Enrique Vila-Matas en su libro Kassel no invita a la lógica al hablar de la necesidad de los artistas: ...hoy más que nunca necesitamos otras voces porque las que estamos escuchando son pesadas repeticiones de lo que venimos oyendo toda la vida. Lo que nos conviene son ideas y una energía que sea diferente. Escuchar a los que formulan algo nuevo y decirles: “Ok, igual no acabo de entenderte, pero creo en lo que me propones, suena al menos diferente”.

 

Este es nuestro compromiso: Permanecer renaciendo, continuar habitando la idea de proyecto porque el proyecto es tránsito hacia el futuro y acompañar a esos artistas que en diálogo con los espectadores amplían el horizonte.


 

Disfrutad de la temporada

Agencia Andaluza de Instituciones Culturales

Manuel Llanes

Director de Espacios Escénicos

Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico

Junta de Andalucía

ver -
C\ José Gálvez, 6
Isla de la Cartuja
41092 Sevilla
T.955 542 155 - 600 155 546
Colaboradores: