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Eduardo Martín del Pozo en MECA

publicado el 12/04/19
por centromeca
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El proyecto expositivo del artista Eduardo Martín del Pozo que se presenta en MECA Mediterráneo Centro Artístico bajo el comisariado de Fernando Barrionuevo está compuesto por piezas que  forman  parte de la serie más reciente del artista realizadas durante el período 2013-2018.

 

Siendo una serie aún abierta, basada totalmente en la  intuición y  en  un  pensamiento puramente pictórico,  como veremos, es una suerte de continuación de las dos  grandes  vías  de  investigación  pictórica  de  los  últimos años en el trabajo del artista, Crippled Symmetries, y las series “florales” (Diabelli fleurs, Wintergarten, Syncope’, etc), opuestas en muchos sentidos, y mostradas en sendas exposiciones en MECA (2009 y 2012). 2013-2018 se convierte, así, en una especie de evolución o desarrollo, así como fusión entre las dos mencionadas : por un lado, el color, la geometría y arquitectura de las  Crippled  Symmetries;  por  otro,  lo orgánico y gestual de las “fleurs”. Las estructuras  trabajadas  en  Crippled  Symmetries  son  ahora transformadas e incluso fracturadas, convirtiendo las verticales y horizontales en formas oblicuas, curvas y orgánicas, tal y como sucedía en las series “florales”, generando con ello ritmos más abiertos  y  espacios distintos, más cercanos, quizá, a la idea del Jardín.

 

En algunas ocasiones encontramos una gestualidad que acerca la obra al terreno de lo figurativo y a la construcción de un espacio simulado, mientras que,  en  otras,  los  elementos  mencionados  se  desarrollan  hacia un espacio más leve e indefinido -que se acentuará en la serie CASI (2017)-, en el cual la estructura se comienza a desvanecer y a revelarse de forma más ambigua, mientras que el  gesto  se  hace  más  puro  y definido, generando una celosía, una trama que queda suspendida en el plano del cuadro.

Este grupo de obras conforma un nuevo espacio de trabajo, más  profundo e  interior, más  primario y  esencial,  en el  que la  pintura se  hace ya  totalmente autorreferencial y  autónoma (por ello sus títulos no  son más que una nomenclatura basada en aspectos cronológicos). Elabora imágenes rotundas y potentes, que tratan de presentarse al espectador de la forma más directa y contundente posible; presencias en las que el anhelo de inmediatez visual juega un papel determinante. Es además, como veíamos, una vuelta  a  aspectos ya  tratados por el autor, produciendo así una especie de recorrido  en  espiral,  con  pasos  hacia  delante  y  hacia  atrás, como sucede en la propia realización de las obras.

 

Si bien uno de los aspectos fundamentales en el trabajo del autor ha sido desde hace años la investigación acerca de la relación entre lo visual y lo musical, las obras presentadas  en  esta  exposición  ya  no  están referidas directamente a ello. Sin embargo, si anteriormente se relacionaban pintura y música tratando, por ejemplo, de trasladar conceptos desarrollados en piezas musicales (las ideas básicas, la arquitectura de  la  obra, los elementos de repetición y variación, etc.) al terreno de lo pictórico, en  esta  ocasión, y  por  tanto  siempre bajo la influencia de aquélla, es con la ayuda del jazz o el flamenco como se encuentran otros ritmos pictóricos. Gran parte del trabajo pictórico se realiza en horizontal, de manera  que  el  autor  se  mueve  en círculo alrededor de la obra, casi como si fuese una especie de danza. Así, el movimiento y el  gesto  se convierten, de manera definitiva, en dos de las herramientas fundamentales del artista: junto con el ojo, van a indicarnos que la pintura se basa, sobre todo, en la relación -a la vez primitiva y sofisticada- del cuerpo con la materia.

 

Eduardo Martín del Pozo, Madrid 1974, es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Con una consolidada trayectoria profesional que se inició en los años noventa, ha participado en numerosas exposiciones de arte contemporáneo en España y en algunos países europeos como Francia o Italia. Fundamentalmente pintor, ha realizado también numerosas creaciones en el campo de la escenografía, poniendo de manifiesto su interés hacia el estudio de las posibilidades de relación entre distintos campos artísticos, como las artes visuales y la música.