Page 328 - IMA 2018.Informe-de-Medio-Ambiente-en-Andalucía
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Estas recomendaciones tuvieron un reflejo Para la implantación de este modelo en el terri-
desigual. Así, muchas comunidades autónomas, torio andaluz, era necesario determinar los ámbi-
conscientes de la dificultad que suponía la tos supramunicipales para la prestación de los
gestión de numerosas instalaciones y de la falta servicios urbanos de agua, e impulsar la
de capacidad técnica y administrativa de muchos creación de los entes supramunicipales para la
ayuntamientos, optaron por la creación de gestión. Para el desarrollo de las obras
entidades gestoras a nivel autonómico. Este es hidráulicas, las entidades locales debían suscribir
el caso de ESAMUR en Murcia, EPSAR en convenios con la Junta de Andalucía, en los que
Valencia, ACA en Cataluña, el Canal de Isabel II se recogían las infraestructuras necesarias, tanto
en Madrid, o NILSA en Navarra. Estas de abastecimiento como de saneamiento para la
entidades, mediante el cobro de un canon de correcta prestación de los servicios urbanos de
saneamiento (desigual en cuantía y también en agua, así como los compromisos de ambas
aspectos tributarios) han podido acometer el administraciones en cuanto a financiación y
mantenimiento y la explotación de muchas ejecución de infraestructuras.
depuradoras, y en su caso, la cofinanciación de
infraestructuras hidráulicas de saneamiento y En estos convenios, eran las entidades locales
depuración. las que se comprometían a implantar el canon
local (para abastecimiento y saneamiento) en su
En Andalucía no fue posible implantar este mo- tarifa, cuya finalidad era garantizar la financiación
delo, dada la dificultad que suponía su peso para la correcta explotación y mantenimiento de
demográfico y su dimensión territorial, y por la las EDARs, así como para la cofinanciación de
defensa por parte de las entidades locales de las inversiones que debían asumir las entidades
sus competencias propias. Así, fueron los entes locales en base a los convenios suscritos.
supramunicipales y consorcios, así como las
empresas gestoras de las áreas metropolitanas Este modelo tuvo un resultado desigual en el
de las capitales, las que asumieron el territorio andaluz, muy condicionado por la
compromiso de la gestión, la explotación y la inexistencia de infraestructuras comunes a
cofinanciación de infraestructuras (que eran varios municipios y por el escaso impulso a
financiadas en su mayor parte por la Junta de sistemas comunes de gestión supramunicipal,
Andalucía). así como por la priorización de las obras de
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