Nuevos Clásicos Andaluces

La comisión asesora del Centro Andaluz de las Letras acordó designar como Clásica Andaluza 2021 a la granadina Mariluz Escribano (Granada, 1935 – 2019) “por su talento, por la multiplicidad de actividades que ha desarrollado, por su modo de estar en el mundo. Si hay algo que la ha caracterizado, ha sido su radical compromiso con el ser humano, ya sea en su faceta como docente, como columnista de prensa, como activista cultural, como líder ciudadana en una Granada sin brújula o como escritora polifacética”.

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico realiza, a través del Centro Andaluz de las Letras, un programa de actividades que se desarrollará durante todo el año 2021 y que girará en torno a la figura y obra de la poeta y profesora Mariluz Escribano.

 

MUJERES DE LIBRO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER - 8 DE MARZO

El Centro Andaluz de las Letras conmemoró el Día Internacional de la Mujer con un programa de actividades en todas las provincias con el objetivo de visibilizar el papel de la mujer en nuestra literatura y rescatar las figuras de muchas mujeres olvidadas. ‘Mujeres de Libro’ es como se denominó esta programación especial, que se celebraron el 8 y 9 de marzo, en la que se realizaron paseos literarios siguiendo la huella de escritoras, conferencias para rescatar el trabajo e investigaciones de mujeres olvidadas, recitales de epistolarios como ‘Preciadas cartas’ o la recuperación de historias de mujeres a través de la historia oculta en un cuadro.

En Granada, la programación estuvo centrada en la figura de la poeta Mariluz Escribano (Granada, 1935- 2019), Clásica Andaluza 2021, a través de un paseo literario por su Granada a cargo de Carmen Canet. Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, Carmen Canet acercó la vida y obra de Mariluz Escribano a los espacios que ella habitó y recorrió durante su vida; se adentraron a las calles, a las plazas, a la casa donde nació, al edificio donde trabajó y a su querida Huerta de San Vicente. Las rutas literarias entroncan con las prácticas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza, y de eso sabe mucho Mariluz Escribano, su padre, su madre y allegados que fueron protagonistas por sus profesiones. Fueron grandes pedagogos en la Escuela Normal de Granada que fundaron.

Nota: Debido al mal tiempo, la ruta se suspendió a medio camino y volvió a celebrarse el 11 de marzo.

DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

El Centro Andaluz de las Letras se sumó a la celebración del Día Mundial de la Poesía con una campaña en redes sociales para el fomento y lectura de la poesía a través de los poetas andaluces que, desde el año 1998, han sido designados como autores del año en la comunidad andaluza. Los versos de Vicente Aleixandre, Emilio Prados, Gustavo Adolfo Bécquer, Rafael Pérez Estrada, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Luis de Góngora, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, José Antonio Muñoz Rojas, Luis Rosales, José Moreno Villa, José Manuel Caballero Bonald, Mª Victoria Atencia, Pilar Paz Pasamar, Antonio Gala, Julia Uceda, Pablo García Baena o Manuel Alcántara fueron los protagonistas durante el 21 de marzo a través de las etiquetas #DíadelaPoesía y #niundíasinpoesía.

Además, se compartieron poemas de la Clásica Andaluza, Mariluz Escribano, como ‘Canción del olvido’ y ‘Canción de la tristeza’.

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, a través de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, dedicó el Día Internacional del Libro al poeta malagueño Emilio Prados, designado como Autor del Año 2021, en un año en el que la poeta Mariluz Escribano es la Autora Clásica Andaluza. En esta edición, más de 30 actividades, la edición de un Manifiesto para fomentar la lectura y un programa de narrativa transmedia sobre Emilio Prados y Mariluz Escribano componen la programación conmemorativa que el Centro Andaluz de las Letras desarrolló durante el mes de abril en las ocho provincias andaluzas.

Durante el Día Internacional del Libro, se compartieron desde las redes sociales del Centro Andaluz de las Letras píldoras virtuales sobre la poesía de Mariluz Escribano. Consulta la galería de imágenes sobre la #clásicaandaluza:

https://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras/content/mariluz-escribano-clasica-andaluza

 

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  • Mariluz Escribano


    (Granada, 1935 -2019). 

     Fue una profesora, poeta y narradora española. Encuadrada en la Generación del 60, está considerada como la gran poeta del perdón y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado.

    Escribano nació en Granada en 1935.​ Pertenecía por edad a la promoción literaria del 60, aunque ella siempre se sintió una poeta al margen de generaciones y tendencias. La escritora pasó su infancia en la ciudad de La Alhambra, una etapa omnipresente en su poesía tal y como ha constatado la crítica e investigadora Remedios Sánchez, su albacea y máxima experta en su obra desde hace dos décadas.

    En 1958 fue Premio Extraordinario de la Licenciatura en Filosofía y Letras (Universidad de Granada). En 1989 forma parte del Grupo de Investigación de Sociolingüística Infantil Andaluza. Se doctora en Filología Hispánica en 1995 con una tesis que reivindica la figura del postergado escritor granadino Nicolás María López, sobre el que publica el estudio biográfico Antón del Sauce, vida y obra (1996). Hasta su reciente jubilación, ha desempeñado una reconocida labor docente como Catedrática del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada.
    Mariluz Escribano ha mostrado siempre un especial interés y dedicación por la rica tradición oral de la literatura granadina, realizando numerosos trabajos de investigación y creación sobre dicho asunto (varios de ellos en colaboración con Tadea Fuentes Vázquez, compañera de trabajo y de vida, dada la estrecha amistad que unió siempre a ambas y que, al fallecimiento de esta última, llevó a Mariluz a coordinar, junto a Matilde Moreno, la publicación Tadea seu der liber amicitia. Homenaje a la Dra. Tadea Fuentes, 2001). En este sentido, obras destacadas son Romancero granadino de tradición oral. Primera Flor (1990), Retahílas infantiles de tradición oral (1993), Juegos infantiles granadinos de tradición oral (1994), Cancionero granadino de tradición oral (1994), Romancero granadino de tradición oral. Segunda Flor (1995), Adivinancero granadino de tradición oral: retahílas y trabalenguas (1996) y Canciones de rueda. Danzas (2003). En las últimas décadas, Mariluz Escribano Pueo ha colaborado con asiduidad en las páginas de opinión del diario Ideal de Granada, donde ha mostrado una prosa excelente que ha marcado un estilo propio dentro del género periodístico. De hecho, muchos de los artículos entregados al público a través de dicho medio han sido después recopilados en libros como Ventanas al jardín (2002) o El ojo de cristal (2004). La obra de creación literaria de Mariluz Escribano, definida por la profesora Remedios Sánchez García como una de las mejores aportaciones literarias del siglo XX, ha transitado por todos los géneros literarios, siendo autora de la novela Papeles del diario de doña Isabel Muley (1996), el libro de memorias Sopas de ajo (2000), con grabados de Dolores Montijano, y los poemarios Sonetos del alba (1991), Desde un mar de silencio (1994) y Canciones de la tarde (1995). En colaboración con la mencionada Tadea Fuentes escribe Diálogos en Granada (1995), bellísimo testimonio literario de la contemplación del mundo desde el prisma de la amistad.

    La plasticidad que traspasa el conjunto de la obra de Escribano Pueo es, sin duda, consecuencia de una especial sensibilidad artística que también se ha reflejado en la creación pictórica cultivada por esta granadina, con varias exposiciones realizadas y siempre una excelente acogida por la crítica especializada. En 1999, a la muerte de José Espada, asume la dirección de la revista literaria Extramuros, al frente de la cual se mantiene durante cinco años, hasta que a principios de 2005 funda y dirige EntreRíos, cuyo número cero incluye un monográfico dedicado al asturiano Ángel González, ganador en ese momento del primer Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca Ciudad de Granada. Las páginas de EntreRíos también han rendido merecido homenaje a otras figuras destacadas como Francisco Umbral o Elena Martín Vivaldi.

    En los últimos años, su obra poética se destacó con poemarios como Umbrales de otoño, con el que obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica. 

    En 2015 le fue concedida por unanimidad la Medalla de Oro al Mérito de la Ciudad de Granada y en 2016 fue seleccionada como una de las 82 poetas más relevantes nacidas entre 1886 y 1960 en el volumen Poesía soy yo. Poetas en español del siglo XX (1886-1960) (Visor), cuya edición estuvo a cargo de Raquel Lanseros y Ana Merino.​

    En 2016 Visor publicó su antología Azul melancolía y en 2018 apareció su último libro, Geografía de la memoria, que vio la luz en la editorial Calambur, donde recogía su famoso poema Cuando yo me vaya.

    En 2018 recibió la Bandera de Andalucía, que concede la Junta de Andalucía.​ En 2019 la Asociación Colegial de Escritores de España le otorgó el X Premio de las Letras Andaluzas «Elio Antonio de Nebrija», que le fue entregado en enero por la vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo.​ Ese mismo año, en julio, falleció en su ciudad natal a causa de una enfermedad respiratoria asociada a la enfermedad motriz que padecía, con 83 años.

    En 2020 ha sido elegida como Autora Clásica para el año 2021 en Andalucía por el Centro Andaluz de las Letras.

    Fotografía de Ramón L. Pérez.


    Obras:

    La literatura no está construida con palabras. Puede que estas aporten su solución teórica, pero la literatura, sobre todo, está construida de sentimientos, emociones, sensaciones, espacios públicos y privados que se resuelven en una oración, en un adjetivo o en un símil, pero siempre estos serán la vibración última del sentimiento que los creó. Quiero decir que, por encima de las palabras del poemario Umbrales de otoño de Mariluz Escribano Pueo (Hiperión, Madrid, 2013), está la fuerza de las emociones y la vehemencia de un corazón abierto y público.
    Con esta obra, precedida de un rico y exhaustivo estudio de la profesora de la Universidad de Granada, Remedios Sánchez, Mariluz Escribano Pueo realiza una confesión hondamente sensitiva. Su vibración interior se apodera del poema a través de una lírica que nace de la memoria pero también de lo que guarda el corazón.
    Ya en el título nos dice mucho. El otoño, comienzo de un tiempo que concita una sensación de nostalgia en su origen (es septiembre, de ahí sus umbrales) y fecha que en los calendarios nos conmueve por una recóndita espera y una intromisión en un interior necesario.
    Sus dos grandes apartados (el primero sin título, solo enumerado con el dígito romano I; y la segunda, con el dígito II y “Humo remansado”) nos hablan de dos pensamientos muy diferenciados. En el primero, innominado, vive la familia, los amigos, el espacio sentimental, la infancia… en una melancolía de hoja otoñal que va tomando los colores dorados, las lluvias en las ventanas y “los silencios/ aislándonos del mundo”. En el segundo, “Humo remansado”, a pesar del título que nos habla de evanescencia, existe un ardiente cancionero amoroso, en el que hay un tú apostrófico al que se dirige su discurso cálido, sensitivo e íntimo. Se apodera entonces del poemario la conmoción de la mujer enamorada pero muy consciente de que “está escribiendo el color del recuerdo” (que aquí más que nunca tiene su sentido originario: re-cordo, lo que se guarda en el corazón, en el sentido que le daba Schopenhauer).
    Lo que podrían entenderse como dos poemarios diferenciados creemos que poseen una enorme complementariedad entre ambos porque retratan el paso del tiempo, la memoria de la que ambos andan conformados, pero con la especial relevancia de la segunda parte, en la que el amor alcanza el sentido último de la existencia.
    Comienza el libro con una dedicatoria especial a su madre, a la que rememora trabajando en la casa con la naturalidad de ese tiempo machadiano que se acomoda a la existencia cotidiana y crea las sensaciones de lo perecedero. El otoño se configura entonces como el tiempo preciso, esa determinación en la que se asienta la memoria mientras la Madre, en mayúscula, crece en los poemas con la confidencia del canto y la materialidad de una geografía de patios y huertas. El recuerdo crea el poema, se apodera de él pero en ocasiones rezuma tristeza en una soledad envolvente en la que la geografía, como en su momento en Juan Ramón Jiménez, conforma las sensaciones y las delimita. Se sabe presa de la evocación y con las palabras como enigmas con las que trata de descifrar su existencia, esa vida vivida y ahora traída al lector con la naturalidad de la confidencia y el acomodo del que va dando los pasos en un recorrido con el que trata de llenar su soledad.

    Poesía
    Adulto

    Actividades del programa.