Feb
01
|
02
21:00

SALA

A

Teatro

DANIEL VERONESE / PRODUCCIONES TEATRALES CONTEMPORÁNEAS

Espía a una mujer que se mata

 

A partir de Tío Vania de ANTÓN CHÉJOV. Texto y dirección: DANIEL VERONESE Con JORGE BOSCH, PEDRO GARCÍA DE LAS HERAS, GINÉS GARCÍA MILLÁN, MALENA GUTIÉRREZ, MARINA SALAS,SUSI SÁNCHEZ NATALIA VERBEKE

 

 

DANIEL VERONESE, CON UN REPARTO DE LUJO, NOS OFRECE UNA VERSIÓN CONCENTRADA, ENERGÉTICA Y SUPERVITAMINADA DE TÍO VANIA.

 

UN ESPECTÁCULO QUE ES DRAMA, COMEDIA… PERO SOBRE TODO… UN TERREMOTO QUE HACE TEMBLAR LAS TABLAS DEL ESCENARIO Y LOS CORAZONES DE LA AUDIENCIA.

 

Espía a una mujer que se mata es, junto con Mujeres soñaron caballos, una de las obras que apuntaló la fama en España de Daniel Veronese como autor y director de teatro.

 

La gran sorpresa de este montaje, presentado en 2017 en el Centro Dramático Nacional, es la recuperación de ese Veronese que vino de Argentina y que entusiasmó a todos y todas. Ese Veronese que, antes que respuestas, plantea preguntas y desvela misterios. El público sale del montaje pensando que ojalá haya hecho un reset y ahora venga lo bueno. Es decir, nuevas producciones que estén animadas con este espíritu de irrespetuoso respeto a la fuente original -en este caso al Tío Vania de Chéjov- y al teatro, para ponernos delante las contradicciones de la vida, antes que las certezas socialmente aceptadas, tal como ha hecho en sus más recientes montajes. Hacernos mirar por la grieta en vez de en las pantallas de un móvil o un televisor.

 

El creador argentino cocina Chéjov a presión, tensando crudamente los subtextos en la grisura de un espacio escénico claustrofóbico, tierra abonada para que fructifiquen a todo ritmo las semillas de la crispación y donde queda claro que no caben ni el recurso al heroísmo ni la dignidad de la tragedia. En esa rutina de la decepción, hasta el amago de gestos estrepitosos, como el asesinato o el suicidio, se asfixian en el patetismo de lo grotesco.

 

En palabras del director argentino: En una hermosa casa de campo, la apacible vida de Vania y de su sobrina Sonia se ve perturbada por la presencia de un viejo profesor y de su joven esposa, Elena, que incita la pasión de Vania y la del Doctor Astrov, del que Sonia está secretamente enamorada. En El Tío Vania, el alma humana queda reflejada en todos sus matices: imaginación, esperanza, sueños perdidos, frustración y la búsqueda del sentido de la vida.

 

Espía a una mujer que se mata es un Chéjov como pocas veces veréis. Un ritmo acelerado, en el que los personajes se pisan los unos a los otros, que no impide (sino que ofrece en bandeja a todo tipo de público) que llegue el texto del ruso y se incruste en la médula. NOTODO.COM.

 

Veronese desnuda al Tío Vania de Chéjov y logra una obra maestra con una memorable actuación de Ginés García Millán. El Teatreo.