Feb
06
21:00

SALA

A

Música/Teatro

ALBERT PLA

Miedo

 

Idea original: ALBERT PLA Diseño de arte: MONDONGO Música y canciones: ALBERT PLA Y RAÜL “REFREE” Dirección: PEPE MIRAVETE

 

 

¿RECITAL TEATRALIZADO?, ¿CONCIERTO INTERVENIDO POR EL DISEÑO ARTÍSTICO?, ¿O SIMPLEMENTE UN CUENTO DE UN NIÑO PERVERSO QUE CONJUGA EL ARTE DE NARRAR Y CANTAR CON LA TECNOLOGÍA MULTIMEDIA?

 

UN ESPECTÁCULO POCO COMÚN CON UNA MUY BUENA DIRECCIÓN DE PEPE MIRAVETE Y CON LA EXCELENTE ACTUACIÓN DE ALBERT PLA, QUE CONSIGUE PARECERSE A UN PERSONAJE DE VIDEOJUEGO QUE VA PASANDO POR DISTINTOS NIVELES DE SU INCONSCIENTE HASTA LLEGAR AL GAME OVER.

 

Él es Albert Pla, el compositor, actor, cantante, performer y eterno niño maldito español, tan oscuro como iluminado en sus reflexiones. La propuesta, para llamarla de una forma indefinida, se titula Miedo (así de simple). El gran aliado de Pla, en esta especie de tren fantasma lisérgico ideado por una mente brillante, es el grupo Mondongo (el reconocido y prestigioso colectivo de artes visuales que integran Juliana Laffitte y Manuel Mendanha). El resultado de este guiso argentino-español es un mondongo a lo Pla, en el cual las canciones y los textos de este trovador se articulan con imágenes y texturas compuestas por este colectivo de artistas, llevadas al video y al 3D bajo la dirección integral de Pepe Miravete. Así es como este guiso, condimentado por las oscuras paranoias de este creador, termina generando paisajes hipnóticos, macabros, sobrecargados de información y obsesivos, mientras una niñita con algo de diablo dice una y otra vez: Canta, canta, no dejes de cantar. Si dejas de cantar te morirás.

 

Miedo es un espectáculo no tradicional que combina la actuación y las canciones de Albert Pla con proyecciones audiovisuales impactantes y en el que, durante un poco más de una hora, el espectador se ve sumergido en un mundo onírico creado a través de sorprendentes efectos especiales.

 

El miedo a uno mismo, a la muerte, a los demás... Todo lo que debe enfrentar el ser humano, desde la infancia hasta más allá de la muerte, lo recorre esta obra musical.

 

El protagonista es un adulto que revisita sus fantasmas empezando por los que lo acosaban de pequeño pero siempre cantando canciones infantiles, lo que acentúa su estado de indefensión. Sin embargo, la obra no se queda en la angustia o en la amenaza, sino que se vale del humor para quitarle gravedad aun a los miedos más terribles. El espectador oscila así entre la identificación y la distancia, lo que permite la risa, pero también la reflexión.

 

Un original thriller realizado de manera impecable.