Parque del Alamillo

El Alamillo propone a sus visitantes una ruta botánica para conocer la riqueza de su flora

El recorrido se puede realizar de forma autónoma e individual, respetando las restricciones establecidas por la crisis sanitaria
Ante las limitaciones impuestas por la crisis sanitaria, que han obligado a reducir de forma drástica las actividades en el interior del recinto, El Parque Metropolitano del Alamillo ha diseñado una ruta botánica como actividad alternativa, que puede realizarse de forma autónoma e individual y con la que se puede conocer la diversidad de la flora que alberga este espacio público y su riqueza paisajística. La ruta se puede realizar siguiendo el itinerario trazado por los senderos del parque, que está señalizado con carteles informativos.
 
A través de esta técnica de aprendizaje medioambiental, la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, como gestora del parque metropolitano, quiere poner en valor y dar a conocer la riqueza botánica de este entorno natural, promoviendo el interés por la ecología entre las personas que visitan el recinto.
 
La ruta botánica comienza en Puerta Sevilla, la entrada al parque ubicada junto a la rotonda del Alamillo, y presenta un recorrido circular con diferentes paradas, donde se muestran 36 de las especies botánicas catalogadas en el perímetro de este espacio metropolitano considerado el pulmón verde de Sevilla y su área metropolitana. 
 
A lo largo del itinerario se pueden visualizar diferentes paneles informativos con ilustraciones, datos descriptivos y curiosidades de la flora, para facilitar a los usuarios la identificación y el conocimiento de los ejemplares. 
 
El Parque del Alamillo, con sus 120 hectáreas de vegetación, alberga once espacios botánicos diferentes, como la sauceda-alameda, la olmeda-fresneda, el bosque de transición, el lentiscar, el alcornocal, el pinar o el naranjal. 
 
Las primeras referencias históricas sobre este espacio se remontan cinco siglos atrás y describen un espacio situado al norte del Monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas, a orillas del río Guadalquivir, cubierto de álamos blancos, de los que toma su nombre como Parque del Alamillo.
 
El río Guadalquivir juega un importante papel en la diversidad de especies botánicas que conviven en el recinto, aportando propiedades de fertilidad que han hecho que El Alamillo constituya en sí mismo un ecosistema, con unas características propias de vegetación, humedad y temperatura que permiten el desarrollo, también, de una fauna propia. 
 
El parque actual se asienta sobre la originaria huerta agrícola del Alamillo, destinada a la explotación de naranjos y de algunos cultivos de regadío y secano, sobre todo maíz y cereales. Con motivo de la Exposición Universal del 92, toda la finca fue reforestada a través de un proyecto paisajístico para reproducir en el parque los diferentes ecosistemas de los bosques mediterráneos. 
 
 
 
 
 
 
 

28 de Febrero de 2021

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