Feb
22
|
23
21:00

SALA

A

Teatro

LA ZARANDA. TEATRO INESTABLE DE NINGUNA PARTE

El desguace de las Musas

 

Dramaturgia: EUSEBIO CALONGE Dirección: PACO DE LA ZARANDA Con GABINO DIEGO y PACO DE LA ZARANDA, entre otros.

 

 

EL NUEVO ESPECTÁCULO DE LOS JEREZANOS JUEGA EN LA DINÁMICA QUE SE ESTABLECE ENTRE LO CÓMICO Y LO TRÁGICO Y CONVIERTEN EL EPICENTRO DEL ESCENARIO, HABITUALMENTE RESERVADO A LOS ESPECTÁCULOS DE CABARET, A LOS NÚNEROS MUSICALES O CHISTOSOS- EN MONÓLOGOS EMPAPADOS DEL FRACASO DE LOS ARTISTAS, CREANDO DETONANTES CÓMICOS DE LAS SITUACIONES TRÁGICAS.

 

 

Vuelve a nuestro escenario el universo único de una compañía, sus heridas y cicatrices, su desamparada imaginería, su desgarrada voz, sus personajes desahuciados. La Zaranda es una de las pocas compañías de culto que quedan en España, con seguidores por medio mundo, y premios - en 2010 recibió el Nacional de Teatro -acumulados en distintos países.

 

Son más cuarenta años de búsqueda, de existencias consagradas a dejar semilla en el espectador. Uno hace teatro para el Otro. Lo que se lleva el público es lo que realmente importa. Con nuestros trabajos debe saber que va a mirarse a sí mismo, que se convertirá en su propio espejo. El teatro se convierte de esta manera en una ventana con vistas al interior. Dicen ellos.

 

Con La Zaranda hay que gastar mucho respeto, por ese motivo no hay mejor presentación para este Desguace de las Musas que utilizar las propias palabras de Eusebio Calonge, su dramaturgo.

 

DONDE EL LLAMADO GÉNERO FRÍVOLO SE CONVIERTE EN TRÁGICO.

 

Apertura de telón. El costroso cortinaje granate desprende pestes a sudor y desinfectantes. Las notas musicales se esparcen por la penumbra mal ventilada antes de diluirse en el fondo de los vasos. Bajo los focos que desparraman azul noche, el diezmado coro de vicetiples ensaya una rudimentaria coreografía. Pereza de albornoces, chándales y mallas remendadas, aderezado con boas desplumadas, brillantes baratijas y acoples de micrófono. La tragedia contoneándose desde sus altos tacones. En el espejo del camerino, rodeado por bombillitas fundidas, quedó escrito con pintalabios: “El Desguace de las Musas”.

 

Historia proscrita hoy de los manuales escénicos, arrumbada en el olvido, cuando no denostada, las Varietés, la Revista, será la piedra angular de la que partimos en nuestra obra. No se trata de desempolvar nostalgias para ponerlas a la venta sino de revivir, rescatar, si se quiere con el dolor intacto, abriendo las cicatrices, un mundo que fue referente de nuestra cultura teatral y por tanto de la historia que nos conformó, para explicarnos la sociedad que somos. Estableciendo desde sus falsos esplendores de tela lamé y lentejuelas, una alegoría con la realidad, un paralelo con la actualidad, donde parece imposible un consenso para sacar a flote la empresa, con vedettes que amenazan con dejar el antro y la sombra del pasado siempre se arrastra como una carga.